Histórico de devocionales
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Es mejor dar que recibir
07 de Feb de 2011
El pequeño Carlitos era un muchachito tímido y callado; Cuando los demás niños volvían de la escuela, Carlitos iba siempre detrás de los demás. Los otros reían, conversaban e iban abrazados pero...
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El poder de la perspectiva
01 de Feb de 2011
El cuerpo de aquella mujer había sido molido por el cáncer y la quimioterapia también la había afectado negativamente a tal grado que un día se despertó por la mañana, se miró al espejo, y not&o...
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Rumbo a la Rectitud
25 de Ene de 2011
2 Corintios 5:21 Existen 507 versículos en la Biblia que abordan el tema de la rectitud/justicia. Sin embargo, la mayoría de la veces no se comprende lo que realmente es. Por lo regular se malinterpreta como algún tipo de s&u...
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Una fiesta te espera
18 de Ene de 2011
Lucas 15:11-32 En Lucas 15, Jesús contó la historia del hijo perdido. La mayoría de nosotros está familiarizado con ella. El hijo le exige a su padre la parte de su herencia. Al hacer eso, en aquella cultura, era como ...
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¿Vivir una vida moral me llevará al cielo?
11 de Ene de 2011
Mateo 5:20 ¿Sabía usted que el 53% de las personas creen que se pueden ganar el cielo haciendo buenas obras? Ven a Dios como un gran contable que está encorvado escribiendo en una hoja todas las buenas y las malas obras que d...
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Recursos:
Funcionando por fe
Había una vez un viajero, que caminaba por el desierto cuando llega al borde de un cañón. Buscando la manera de cruzarlo, se da cuenta que hay una larga cuerda extendida hacia el otro lado. Mientras sus ojos empiezan a seguir la cuerda hacia la otra orilla; se queda atónito al ver a un hombre caminando hacia él, confiadamente conduciendo una carretilla. Al llegar a la orilla de su lado, el viajero exclama:
—¡Eso es asombroso!
El hombre de la carretilla le pregunta:
—¿Crees que lo pueda volver hacer?
—Estoy seguro que sí, contesta el viajero. —Si lo has hecho con tanta confianza.
—¿En verdad crees que sí lo puedo volver hacer?
—Sí, definitivamente sí.
—Muy bien, de acuerdo, dijo el hombre de la carretilla, —Súbete y te llevo al otro lado.
La mayoría de las veces nuestra falta de fe limita nuestras posibilidades.
La fe es creer lo suficiente para actuar. Lo que sucede es que a la hora de la verdad nos da miedo dar el paso y por consiguiente nos paralizamos.
El miedo siempre paraliza y terminamos siendo prisioneros del presente. Muchos se pierden las oportunidades por miedo al fracaso o a lo incierto.
Es por eso que el miedo siempre es derrotado por la fe.
La fe es creer lo suficiente para estar abiertos a lo improbable pero el primer paso lo tenemos que dar nosotros.
Como puedes ver, La fe y la valentía van de la mano.

