Devocionales

Histórico de devocionales

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    27 de Mar de 2012
      ¿Sabías que la tentación no tiene favoritismos? De hecho, la tentación es bien común para todos… niños, adolescentes, y adultos.   La tentación ignora estatus social, eco...
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    22 de Mar de 2012
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  • El poder de la perspectiva

    01 de Feb de 2011
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Recursos:

Es mejor dar que recibir



El pequeño Carlitos era un muchachito tímido y callado; Cuando los demás niños volvían de la escuela, Carlitos iba siempre detrás de los demás. Los otros reían, conversaban e iban abrazados pero él siempre quedaba excluido.

 

Un día al llegar a casa, le dijo a su madre que quería preparar una tarjeta de San Valentín para cada chico de su clase.

 

Su madre no estaba muy de acuerdo con esto; pero decidió seguirle la corriente, compró papel, pegamento y lápices de colores. Carlitos le dedicó tres semanas; trabajando con mucha paciencia, noche tras noche, hasta terminar las 35 tarjetas.

 

El mero día de San Valentín Carlitos, entusiasmado acomodó todas las tarjetas que había hecho en su mochilla y salió de su casa corriendo a la calle.

 

Su madre decidió hornearle sus galletas favoritas, para servírselas cuando regresara de la escuela. Ella sabía que su hijo regresaría a casa desilusionado y de ese modo esperaba aliviarle un poco la pena. Le dolía pensar que él no iba a recibir muchos obsequios. Ninguno, quizá.

 

Esa tarde, puso las galletas en la mesa y acomodó un vaso de leche. Al oír el bullicio de los niños, miró por la ventana. Como era de costumbre, los chicos venían riéndose y jugueteando entre ellos. Y como siempre, Carlitos venía al último, aunque caminaba algo más de prisa que de costumbre.

 

Su mamá sabía que en cuanto entrará Carlitos estallaría en lágrimas así que lo encontró en la puerta, lo abrazó y le dijo, “te hice tus galletas favoritas”. Carlitos ignoró las palabras de su mamá y dijo: “Ninguno, ni si quiera uno”. Su madre sintió que su corazón se hundía mientras Carlitos decía: “No se me olvidó nadie, ni si quiera uno”.

 

A veces nuestro mayor desafío en la vida es aprender a dar antes de buscar una forma de recibir.  

 

Como puedes ver, una de las cuestiones más poderosas que puedes hacer en la vida es buscar ayudar a alguien que no tiene la manera de regresarte el favor.

 

Este día de San Valentín; sigamos el ejemplo de Carlitos al buscar una forma creativa de decirle a un ser querido que lo apreciamos sin buscar conseguir algo a cambio.

 

Jesucristo dijo: “Hay más bendición en dar que en recibir”. 


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